Blog

Resiliencia, una actitud revolucionaria

Resiliencia, dice la RAE, es la “capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos”.

A esta definición yo le añadiría la capacidad de crecer ante dicha adversidad y salir fortalecido de ella. De hecho, es la adversidad la que a la mayoría de personas nos ha permitido conocernos mejor, realizar transformaciones profundas, cambios de paradigma importantes, la que nos ha mostrado nuestros recursos personales, nuestros talentos, la que nos ha llevado a desarrollar una inmensa creatividad, la que nos ha abierto la puerta hacia adentro, nos ha mostrado el camino del autoconocimiento, y nos ha dado grandes empujones en nuestro camino espiritual.

Es complicado explicar a otras personas lo que para nosotros ha sido un evento de gran despertar, sobre todo si está asociado a un gran sufrimiento y/o pérdida. Por eso hago algunos apuntes al respecto, para evitar la confusión:

  • Que no seamos capaces de comprender la experiencia interna del otro no significa que no sea real.
  • No significa que solo se pueda crecer en circunstancias adversas, pero lo cierto es que lo que a muchas personas nos hace voltear la mirada hacia nosotros mismos y hacia la vida suele ser la adversidad.
  • No siempre se puede, se quiere o se sabe cómo utilizar la adversidad para crecer, de hecho es algo para lo cual no nos enseñan ni enseñamos. Pero eso no nos exime de la responsabilidad de tener que manejar y atender nuestro dolor. Lo que significa es que toda adversidad presenta la oportunidad de hacerlo.
  • La adversidad no es algo que podamos evitar, ni controlar, ni decidir. Pero sí nos pertenece la decisión sobre qué actitud interna queremos alimentar en esos momentos y ante esa situación en la que nos encontramos: el dramatismo y el victimismo, o por el contrato la resiliencia y la creatividad (que no la negación del dolor, ni el positivismo tóxico, ni tampoco la lucha).
  • Esto no es sinónimo de que con una buena actitud todo pasa solo y sin esfuerzo. En ocasiones los traumas pueden ser muy profundos, y requerir de mucho apoyo (terapéutico y amoroso), tiempo y autocuidados para sanar.

Por eso, es importante tener en cuenta otros valores y actitudes que acompañan la resiliencia, como lo son la honestidad, la responsabilidad, el compromiso para con uno mismo, la paciencia, la confianza, la valentía, el cuestionamiento, la actitud de “dejar ir”, la autoobservación, creatividad…. Valores muy pocos extendidos en nuestra sociedad pero necesarios para no ser engullidos por las circunstancias.

Dicho esto, y teniendo en cuenta el contexto histórico de autoexplotación y autoexigencia en el que vivimos, la actitud resiliente manifiesta una verdadera revolución.

Te dejo a continuación una breve entrevista a María, la madre de la familia protagonista de la película “Lo imposible” (Juan Antonio Bayona, 2012), supervivientes tras el Tsunami de Tailandia de 2004. Un gran ejemplo de lo que significa honrar la vida.

1 comentario en “Resiliencia, una actitud revolucionaria”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s